Asexualidad

Asexualidad

Hay muchas categorías de orientación sexual, la asexualidad es una de ellas, aunque muchos dicen que no lo es, ya que dicen que es una falta de orientación. Hay un amplio debate al respecto.

Las personas asexuales prefieren que se considere como una orientación sexual, porque no es ni una elección ni una etapa sino parte de quienes son. 

¿Qué es la asexualidad?

Como explica la psicóloga Patricia Pomatti, “el colectivo de asexuales define la asexualidad como la falta de atracción sexual por personas del mismo o distinto sexo, de manera estable en el tiempo y no como consecuencia de una enfermedad u otro impedimento. Son personas mental y físicamente sanas que dicen no sentir ninguna necesidad ni interés por mantener relaciones sexuales, lo que no quiere decir que muchos de ellos no deseen vivir en pareja, tener otro tipo de intimidad con otra persona o que no sean capaces de enamorarse”.

En 2011 fue fundada the asexual visibility and education networks (AVEN) con la intención de dar visibilidad y crear mayor aceptación hacia las personas asexuales.

La asexualidad es un tipo de orientación sexual hacia nadie, es decir, la persona asexual no siente atracción sexual por otros, pero sí que puede sentir el resto de atracciones, como por ejemplo la romántica, la intelectual, etc. Se calcula que el 1% de la población es asexual.

Aunque no se sienten atraídos sexualmente por otras personas, una parte de los asexuales ejercen la autosexualidad (se masturban y con ello quedan satisfechos y no les hace falta nadie más), ya que presentan excitación física, líbido o impulso sexual pero no hacia una persona. De hecho, los asexuales pueden llegar a disfrutar teniendo sexo pero no porque deseen a la otra persona sino por la sensación física u otras circunstancias como experimentar el placer del otro, sentirse emocionalmente cercanos a su pareja, pensar que están haciendo deporte, etc. Así muchos asexuales suelen negociar con su pareja sexual la frecuencia, las prácticas y condiciones con las que se realizará el acto sexual. Otro grupo permiten que su pareja sexual se acueste con otras personas y otros tantos prefieren no tener pareja si el otro no es asexual también.

Tipos o casos de asexualidad

Una de las creencias más comunes es que la persona asexual es célibe, que odia el sexo o que no lo practica por cuestiones morales o incluso por algún problema médico u hormonal. 

Al respecto, el psiquiatra y sexólogo Walter Ghedin apunta: “La asexualidad permite diferenciar formas de atracción no sexuales como la atracción estética (por las características corporales), la sensual (formas de besar, abrazar, acariciar) y las románticas (sentimientos amorosos). También dentro de la misma asexualidad existen personas que no tienen deseo sexual y otras que sí lo tienen pero no es el motivo para unir a las personas en una relación, pueden masturbarse y tener sexo con sus parejas, sin ser la fuente principal de unión”.

La asexualidad no solo se da en estado puro, sino que también se pueden encontrar casos de asexualidad como son:

Arrománticos

No experimentan deseo sexual ni tampoco desarrollan amor romántico por otros. 

Románticos

Existe ausencia de deseo sexual pero pueden desarrollar amor romántico por otras personas. 

Amor y deseo son cosas diferentes, y no por no sentir uno automáticamente dejas de sentir el otro. 

Se divide en: 

  • Birromántica
  • Homorromántica
  • Heterorromántica

Autosexualidad

Sí experimenta sensaciones sexuales sin compartirlas con otro, como la masturbación

Demisexualidad

Se da en personas que no experimentan atracción sexual salvo en casos en que forman una fuerte conexión emocional con alguien (sentimientos de amor romántico o en una profunda amistad) y entonces pueden “activarse” y sentir atracción y deseo sexual por este otro “especial” y mantener una vida sexual activa. Se les considera un termino medio entre los asexuales y las persona que sí tienen deseo sexual. 

La demisexualidad no es celibato, ya que no es una elección ni es esperar a la persona correcta.

Gris-sexualidad

Las personas experimentan atracción sexual alguna vez, pero de bajo impulso sexual sin llegar a querer llevarlo a la práctica o en muy pocas ocasiones.

Litrorrománticos

No sienten deseo sexual pero sí atracción romántica por otras personas, con la particularidad de que no desean ser correspondidos. Es un amor platónico.

La asexualidad en consulta

Los asexuales llegan a consulta generalmente planteando una problemática de pareja. En su mayoría, asisten a terapia de pareja porque la pareja les ha dado un “ultimátum” para continuar la relación o bien porque son ellos los que desean conservar el vínculo, pero no saben cómo lidiar con el tema sexual.

En consulta, se resisten a ser catalogados con diagnósticos médicos (deseo sexual hipoactivo o trastorno por aversión al sexo), ya que plantean que ellos no sufren por su condición de asexuales. 

Estas personas definen la asexualidad como una de las tantas formas de identidad y son congruentes con su forma de sentir. Defienden las relaciones vinculares basadas en el romanticismo sin tener a lo erótico como objetivo prioritario.

Es común escuchar en los relatos de personas asexuales que su primer impulso hacia el desconocimiento de lo que les sucedía era buscar ayuda. Psicólogos, médicos y sexólogos intentan muchas veces encontrar tratamientos, estudios y terapias que reviertan la situación.

“A partir de 1980, el enfoque dado para la asexualidad hacía referencia a la depresión y asociaba la baja libido con baja autoestima. Estas investigaciones abrieron espacio para la comprensión de la asexualidad como una disfunción sexual yalgunos análisis asimilaban el desinterés por la actividad sexual como un desorden de orden biomédico y psiquiátrico”, detalla la antropóloga Giórgia Neiva, especializada en Género y Sexualidad. Y agrega: “En 2004, el psicólogo social canadiense Anthony Bogaert publicó el primer estudio sobre la asexualidad como orientación sexual no patológica. A partir de él, la asexualidad pasó a ser investigada bajo el sesgo despatologizador también en las ciencias sociales, con el objetivo de reconocerla como una cuarta orientación sexual”.

Según el sexólogo Walter Ghedin, las personas asexuales no quieren ser consideradas “enfermas” ni catalogadas con diagnósticos médicos y rechazan explicaciones psicológicas que interpretan su problema como consecuencia de traumas o mecanismos de defensa.

“Hablamos de una patología cuando la persona que consulta por la disminución del deseo sufre o le ocasiona problemas vinculares. En estos casos se busca la causa para arribar a un diagnóstico de su malestar, que entorpece su expresión erótica e influye en su estima. Esta es una gran diferencia con las personas asexuales, quienes asimilan lo que sienten como una forma de ser, por lo tanto no sufren”, explica Ghedin.

Cómo se sienten las personas asexuales

  • Incomprendidas
  • Que no encajan 
  • Mienten o hacen que sí les interesa el sexo
  • Ceden a las demandas de los demás

Esto sí es lo que deberíamos trabajar en consulta y no su falta de deseo. 

Estudié en el Campus del Carmen en la Universidad de Huelva y terminé mis estudios en 2010. Me especialicé ese mismo año en Sexología y Educación Sexual. Hice prácticas desde 2008 hasta 2011 en el Instituto de Salud Vidacer Huelva, y el 2012 decidí abrir mi propia consulta. Desde entonces han pasado muchas personas y muchas vidas por delante de mi. La experiencia con todas esas personas han hecho que me haya formado y siga haciéndolo en diferentes disciplinas: psicología deportiva, yoga, reiki, flores de bach, sicodrama y sicodanza, intervención en emergencia y desastres, etc. Hoy puedo decir que ese vínculo que surgió entre la psicología y yo en 2001 sigue presente y se va haciendo más fuerte cuanto más aprendo y trabajo con personas, etc.