Bisexualidad

Bisexualidad

-Ni todos los que tienen parejas del mismo sexo son gays o lesbianas, ni todos los que tienen una pareja del sexo opuesto son heterosexuales.-

Una persona bisexual puede sentir atracción física, sexual o emocional por alguien de su propio género o del contrario. Es alguien que tiene relaciones heterosexuales y homosexuales.

Según la activista bisexual Robyn Ochs:

“La bisexualidad es la capacidad de sentir atracción romantica, afectiva y/o sexual por personas de más de un género/sexo, no necesariamente al mismo tiempo, no necesariamente de la misma manera, no necesariamente en el mismo grado ni con la misma intensidad”

Las personas bisexuales no son mitad homo y mitad hetero. 

Según la GLAAD (alianza de gays y lesbianas contra la difamación): “ las personas bisexuales no necesariamente deben tener experiencias sexuales específicas para definirse como bisexuales; de hecho no tienen que tener ningún tipo de experiencia sexual para identificarse como bisexuales.”

Cuando se es bisexual se puede experimentar diferentes tipos de atracciones por los diferentes géneros. Por ejemplo, sentir atracción sexual por las mujeres y romántica por los hombres. A esto se le denomina orientación mixta, atracción sexual hacia un género y romántica hacia el otro. 

Se puede ser bisexual y birromántico. Como hablábamos el otro día con respecto a la asexualidad. 

¿Qué no es la bisexualidad? – Mitos sobre la bisexualidad

Existen tópicos extendidos sobre la bisexualidad que en la mayoría de los casos se alejan de la realidad y son simples mitos. Algunos de los más frecuentes son:

  • Las personas bisexuales son promiscuas. Esta afirmación es errónea, por ejemplo, porque la promiscuidad no tiene nada que ver con la atracción sexual o afectiva de las personas.
  • Los bisexuales están confundidos y por ese motivo eligen una opción de transición hacia otra sexualidad.
  • A las personas bisexuales les da igual mantener relaciones con un hombre que con una mujer. Esta frase puede llevar a juicios erróneos ya que aunque se presupone que una persona bisexual se piense atraída por ambos sexos, esto no significa que la atracción se dé con la misma intensidad.
  • Las personas bisexuales tienen más enfermedades venéreas. El riesgo de contagio de enfermedades venéreas no está supeditado a la bisexualidad, si no a las precauciones que tome la persona al realizar el acto sexual, independientemente de con quién mantengan relaciones sexuales.
  • En el fondo todos somos bisexuales. Esta afirmación es incorrecta ya que la bisexualidad es una orientación sexual, no es algo temporal. 
  • Las personas bisexuales son infieles a sus parejas. Los expertos señalan que poder sentirse atraído por un mayor número de personas, al cubrir ambos sexos, no tiene relación alguna con la fidelidad.
  • La bisexualidad no es pansexualidad, ya que las personas pansexuales se sienten atraídas por todas las identidades de género. Históricamente la bisexualidad se ha usado para referirse la atracción por hombres y mujeres. Los pansexuales pueden llegar a sentir atracción independientemente del género de la otra persona y reconocen la existencia de más de un género y que la identidad y expresión de género son flexibles y fluidas. Las fronteras son difíciles de definir. 

Bifobia 

Se dice que los bisexuales tienen que salir del armario 2 veces. Una cuando descubre que sienten atracción por alguien de su mismo sexo y otra cuando descubren que siguen sintiendo atracción por las del sexo opuesto. 

Se les invisibiliza constantemente. Uno de los términos que está relacionado con la bisexualidad es la bifobia, el rechazo hacia la comunidad bisexual desde cualquier otro colectivo porque no lo aceptan como una opción sexual. Hay dos tipos:

  • Negación bisexual: Aquellas personas o colectivos que entienden a los bisexuales como “confusos” respecto a su sexualidad o que están en transición hacia una sexualidad determinada. Para estas personas sólo existen dos sexualidades posibles: la heterosexualidad y la homosexualidad.
  • Invisibilidad o exclusión bisexual: Cuando se da esta opción, no se incluye a los bisexuales dentro del colectivo lesbianas, gays, bisexuales y transexuales (LGBT) por considerarlos como personas que están dentro de una fase de transición. En estos casos se intenta forzar a las personas a que acepten una sexualidad monosexual. De esta forma, se les aparta de cualquier cuestión de tolerancia o respeto que repercuta al colectivo, siendo ignorados.
Estudié en el Campus del Carmen en la Universidad de Huelva y terminé mis estudios en 2010. Me especialicé ese mismo año en Sexología y Educación Sexual. Hice prácticas desde 2008 hasta 2011 en el Instituto de Salud Vidacer Huelva, y el 2012 decidí abrir mi propia consulta. Desde entonces han pasado muchas personas y muchas vidas por delante de mi. La experiencia con todas esas personas han hecho que me haya formado y siga haciéndolo en diferentes disciplinas: psicología deportiva, yoga, reiki, flores de bach, sicodrama y sicodanza, intervención en emergencia y desastres, etc. Hoy puedo decir que ese vínculo que surgió entre la psicología y yo en 2001 sigue presente y se va haciendo más fuerte cuanto más aprendo y trabajo con personas, etc.