El efecto placebo

El efecto placebo

El termino placebo viene del latín «placere», que quiere decir complacer.

Son muchas las definiciones que se le ha dado a este fenómeno. Siguiendo la línea anterior, una de las que más me ha llamado la atención data de 1881 y corresponde a la formulada por el Hooper Medical Dictionary. Lo define como un «epíteto dado a una medicina usada para complacer al paciente más que para beneficiarlo». Curioso, ¿no?

Dejando a un lado interpretaciones, en la actualidad el placebo es considerado como una sustancia o procedimiento que no tiene poder inherente para producir un efecto que es buscado o esperado. 

Como veis va más allá de lo farmacológico, comprende también técnicas o procedimientos. Recalco esta cuestión, ya que en vídeos y bibliografía se suele hablar de principio activo, y a la vista está que un masaje efectuado por un fisioterapeuta o una terapia psicológica carece de tal cosa. Ni que decir tiene que ambas disciplinas obtienen en la mayor parte de los casos, el resultado esperado.

Entonces, podemos decir que este concepto comprende todos aquellos tratamientos, partes de tratamientos o elementos asociados a un tratamiento con independencia de su naturaleza farmacológica, instrumental, verbal, etc, susceptibles, deliberadamente o no, de producir efectos terapéuticos en el paciente sin poseer, intrínsecamente, capacidad especifica para ello. (Bayes, 1984)

El placebo se ha reconocido como un procedimiento que produce efectos, generalmente guiado por variables psicológicas, que es objeto de consideración y estudio por las ciencias de la salud

Gran parte de los tratamientos utilizados a lo largo de la historia han tenido un componente placebo importante: pociones exóticas, ceremonias, rituales, encantamientos, pastillas inertes, etc. En ocasiones cuanto más confuso e incomprensible es el tratamiento mejor es el resultado obtenido (Elton, Stanley y Burrows, 1983)

La eficacia del placebo depende de cuatro factores

Tipo de paciente: su género, las expectativas del paciente sobre el tratamiento, niveles de estrés y ansiedad (el placebo parece ser más efectivo en sujetos altamente ansiosos y los efectos que produce el placebo se refieren a la reducción de la ansiedad y la disminución del sufrimiento)

Tipo terapeuta o investigador: ser cordial, amistoso, interesado, simpático, empático, prestigioso y con una actitud positiva hacia el paciente y el tratamiento; así como las expectativas del terapeuta o investigador, son variables asociadas a un efecto beneficioso tanto en una situación placebo como en un tratamiento activo.

Relación terapeuta-paciente. Tipo de vínculo que se crea con el terapeuta y el ambiente de las sesiones.

Tipo y dosificación del placebo: factores del placebo farmacológico como el tamaño, dosis, color, forma y aplicación, influyen en un mayor o menor efecto (un placebo de mayor tamaño, es más efectivo que uno de menor dimensión. Asimismo, un placebo administrado en una dosis mayor, aumenta el efecto atribuido a éste; y los inyectados resultan más efectivos que los ingeridos)

Efecto nocebo

Normalmente asociamos este efecto con consecuencias positivas (reducción de la ansiedad, del dolor…) pero el efecto placebo no siempre produce efectos positivos. Al igual que una pastilla de sacarina puede reducir el dolor, también puede provocar vómitos, ansiedad, somnolencia o adicción como cualquier otra droga. A este fenómeno de efectos indeseables se le ha denominado efecto nocebo.

Explicaciones teóricas

Tradicionalmente se han establecido una serie de explicaciones teóricas para intentar dar cuenta del mecanismo de acción del placebo en las diferentes intervenciones terapéuticas.

Características de personalidad. En este aspecto se han estudiado variables como la sugestionabilidad, deseabilidad social, extraversión, dependencia y psicopatología sin encontrar relacion significativa con el efecto placebo.

Procesos de influencia social. Se han asumido como explicativos del placebo:

  • El poder del experto, su credibilidad, prestigio y autoridad
  • Atractivo del proceso terapéutico
  • Expectativas, confianza en el método y las técnicas.

Procesos de condicionamiento. Se piensa que el alivio de los síntomas o la recuperación de un trastorno se ha condicionado a una serie de estímulos (batas blancas, goteros o inyecciones) La respuesta se condicionaría en dos fases:

Adquisición: comprende las siguientes fases:

  • Conciencia de respuesta-refuerzo
  • Mediación verbal
  • Estímulos o señales creíbles aprendidas.

Consolidación. Una vez la respuesta está establecida se produce un trasvase al hemisferios no dominante y se vuelve más automática y menos consciente

Factores comunes a todas las psicoterapias: una relación intensa, confidencial y cargada de aspectos emocionales con la persona que ayuda, el clima y los procesos terapéuticos.

Apreciaciones finales

Hay que ser cautos al hablar de efecto placebo. Depende en muchas ocasiones del marco teórico en el que nos estemos moviendo y desde que prisma miramos este concepto.

Ya mencioné al principio de esta entrada la diferencia entre las disciplinas más «químicas», por llamarlo de alguna forma, de las más procedimentales. Sobre todo, hay que ser cautos dentro de la psicología porque la pastilla de sacarina que es inerte dentro de la química puede no serlo dentro de la psicología, ya que podemos emitir una serie de hipótesis basadas en teorías científicas psicológicas que den razón a los fenómenos observados (a los efectos producidos)

Resumiendo, lo que en una disciplina puede ser placebo, puede no serlo en otra, siempre y cuando ésta posea modelos teóricos que puedan hipotetizar, explicar y comprender los efectos obtenidos, aún cuando todavía no haya sido comprobado científicamente.

Así, cuando hablemos de placebo debemos especificar en qué disciplina nos estamos desenvolviendo y decir si se trata de un placebo médico, psicológico, etc.

Por último, aclarar que el placebo NO es sugestión, NI son expectativas, NI es creencia de la competencia del terapeuta. Estas variables tiene su propia identidad y valor.

Esta entrada me ha costado bastante hacerla. En otras ocasiones, la dificultad la encontré en la reducida bibliografía existente sobre el tema o la ausencia de ésta en castellano. Este caso es totalmente el contrario. Hay mucha bibliografía y cada artículo es abordado desde perspectivas muy diferentes. Yo he hecho lo que he podido con todo lo que he encontrado. Espero que sea de tu agrado.

Muchas gracias.

Estudié en el Campus del Carmen en la Universidad de Huelva y terminé mis estudios en 2010. Me especialicé ese mismo año en Sexología y Educación Sexual. Hice prácticas desde 2008 hasta 2011 en el Instituto de Salud Vidacer Huelva, y el 2012 decidí abrir mi propia consulta. Desde entonces han pasado muchas personas y muchas vidas por delante de mi. La experiencia con todas esas personas han hecho que me haya formado y siga haciéndolo en diferentes disciplinas: psicología deportiva, yoga, reiki, flores de bach, sicodrama y sicodanza, intervención en emergencia y desastres, etc. Hoy puedo decir que ese vínculo que surgió entre la psicología y yo en 2001 sigue presente y se va haciendo más fuerte cuanto más aprendo y trabajo con personas, etc.